/

/

/

Decide qué estás optimizando antes de perseguir más
Dinero y finanzas
Itnig – Fundador de Todoist
Lectura: 4 minutos
Acción: 15 minutos
30/05/2026

Decide qué estás optimizando antes de perseguir más

No todas las decisiones se toman para ganar más: algunas se toman para no perder libertad, criterio o sentido.

De dónde viene esta idea

En esta conversación de Itnig, Bernat Farrero pregunta a Amir Salihefendic por una idea que parece contraintuitiva: si alguien le ofreciera una cantidad enorme de dinero por Todoist, ¿la aceptaría?

La respuesta de Amir es clara: no necesariamente. Explica que no está optimizando solo por dinero. Tiene una empresa, un equipo, una forma de trabajar y una independencia que valora. Para él, vender no sería simplemente “ganar más”; también podría significar perder justo aquello que ha estado construyendo durante años.

La idea importante no es que todos debamos rechazar el dinero, ni que vender una empresa esté mal. La idea es más útil: antes de decidir, tienes que saber qué estás optimizando. Si no lo sabes, acabarás persiguiendo la métrica más visible: dinero, crecimiento, reconocimiento, velocidad o validación externa.

Por qué importa

Muchas decisiones parecen obvias desde fuera.

Más dinero parece mejor que menos dinero. Más crecimiento parece mejor que menos crecimiento. Más oportunidades parecen mejor que menos oportunidades. Más visibilidad parece mejor que menos visibilidad.

Pero casi toda decisión importante tiene un coste oculto. Aceptar un proyecto puede darte ingresos y quitarte foco. Crecer más rápido puede darte mercado y quitarte calma. Decir que sí a una oportunidad puede darte prestigio y quitarte tiempo con tu familia. Cambiar de trabajo puede darte salario y quitarte autonomía.

El problema no es querer ganar más. El problema es no saber qué estás entregando a cambio.

Cuando no tienes un criterio propio, decides con el marcador de otros. Si otros miden dinero, tú persigues dinero. Si otros miden seguidores, tú persigues seguidores. Si otros miden velocidad, tú corres aunque no sepas hacia dónde.

Un criterio de optimización no elimina la incertidumbre, pero te da una brújula. Te ayuda a distinguir una oportunidad buena de una oportunidad que solo brilla.

La acción de hoy

Elige una decisión real que tengas delante o que se repita en tu vida: aceptar un proyecto, lanzar algo nuevo, trabajar más horas, cambiar de empleo, comprar una herramienta, contratar a alguien, subir el ritmo o decir que sí a una oportunidad.

Durante 15 minutos, no decidas todavía. Solo escribe qué estás intentando maximizar y qué no quieres perder por el camino.

La acción de hoy: 15 minutos

1

Elige una decisión concreta

No uses una reflexión abstracta. Elige algo real.

Ejemplos:

  • Aceptar o rechazar un proyecto.
  • Cambiar de trabajo.
  • Lanzar una nueva línea de negocio.
  • Decir que sí a una colaboración.
  • Invertir más horas en un proyecto.
  • Comprar una herramienta nueva.
  • Delegar una parte de tu trabajo.

2

Escribe la métrica visible

La métrica visible es lo que se ve desde fuera.

Puede ser:

  • Más dinero.
  • Más crecimiento.
  • Más seguidores.
  • Más prestigio.
  • Más velocidad.
  • Más clientes.
  • Más seguridad.

Pregunta clave:

“Si solo mirara esto desde fuera, ¿qué parecería que estoy ganando?”.

3

Escribe el coste oculto

Toda oportunidad consume algo.

Puede consumir:

  • Tiempo.
  • Foco.
  • Energía.
  • Salud.
  • Libertad.
  • Calidad.
  • Relaciones.
  • Calma.
  • Capacidad de decidir.

Pregunta clave:

“Si digo que sí, ¿qué puede empeorar aunque la decisión parezca buena?”.

4

Elige tu criterio principal

Completa esta frase:

“En esta decisión, estoy optimizando por…”

Algunas opciones:

  • Libertad.
  • Aprendizaje.
  • Dinero.
  • Impacto.
  • Estabilidad.
  • Tiempo.
  • Calidad.
  • Foco.
  • Familia.
  • Crecimiento.

No elijas cinco. Elige una principal y, si hace falta, una secundaria.

5

Escribe tu no negociable

Un criterio sin límite se rompe rápido.

Completa:

“Quiero conseguir ___, pero no a costa de ___.”

Ejemplos:

  • Quiero ganar más, pero no a costa de trabajar todas las noches.
  • Quiero crecer, pero no a costa de perder calidad.
  • Quiero lanzar más rápido, pero no a costa de hacerlo sin criterio.
  • Quiero aceptar más oportunidades, pero no a costa de abandonar lo importante.

6

Decide el siguiente movimiento pequeño

No hace falta resolver toda la vida. Solo define el próximo paso:

  • Pedir más información.
  • Decir que no.
  • Decir que sí con condiciones.
  • Renegociar el alcance.
  • Posponer la decisión.
  • Eliminar una opción.
  • Hacer una prueba pequeña.

La pregunta final es simple:

“¿Esta decisión me acerca al tipo de vida, trabajo o proyecto que quiero construir?”.

Plantilla rápida

Decisión:
Lo que parece que estoy optimizando:
Lo que puedo ganar:
Lo que puedo perder:
Mi criterio principal:
Mi criterio secundario:
Mi no negociable:
Siguiente paso pequeño:

Qué puedes observar

Puede que descubras que algunas oportunidades no eran tan buenas como parecían.

También puede que descubras lo contrario: que una decisión difícil sí merece la pena, porque aunque tenga coste, encaja con tu criterio principal.

Si haces bien el ejercicio, observarás tres cosas:

Primero, menos reacción automática ante lo que brilla.

Segundo, más claridad para decir “sí, pero con condiciones” o “no, aunque parezca una gran oportunidad”.

Tercero, una sensación incómoda pero útil: darte cuenta de que no puedes optimizarlo todo a la vez.

Esa es la clave. Elegir no es encontrar una opción sin coste. Elegir es saber qué coste estás dispuesto a pagar.

Errores comunes

1. Demonizar el dinero.
La píldora no va de despreciar el dinero. Va de no dejar que sea la única métrica. Ganar más puede ser una decisión excelente si encaja con tu vida.
2. Usar los valores para no actuar.
Definir un criterio no es una excusa para quedarse quieto. A veces tu criterio te pedirá moverte, arriesgar o trabajar más.
3. Elegir demasiados criterios.
Si todo es prioridad, nada decide. Elige uno principal. Esa es la brújula.
4. Confundir libertad con no asumir responsabilidades.
Proteger tu independencia no significa evitar compromisos. Significa elegir conscientemente qué compromisos aceptas.
5. Decidir solo desde el ego.
Prestigio, números y reconocimiento pueden seducir mucho. Antes de decir que sí, pregunta qué parte de ti está decidiendo: tu dirección o tu necesidad de validación.

Lo que no vas a encontrar aquí

No vas a encontrar una crítica al crecimiento, al dinero o a vender una empresa.

No vas a encontrar una defensa romántica de trabajar pequeño para siempre.

No vas a encontrar el típico mensaje de “sigue tu pasión” sin mirar la realidad.

La idea es más concreta: cada decisión optimiza algo y sacrifica algo. Tu trabajo es saberlo antes de pagar el precio.

Nota de cuidado:

Esta píldora es una herramienta de reflexión general. No sustituye asesoramiento financiero, legal, fiscal o profesional. Si estás tomando una decisión importante sobre inversión, empleo, empresa o patrimonio, contrasta el caso con profesionales adecuados y con tu contexto real.

FRASE PARA RECORDAR
No todas las oportunidades son tuyas, aunque brillen mucho.

Siguiente paso:

Hoy ya has hecho algo más que escuchar: has practicado una acción. El roadmap gratuito te guía durante 7 días con una acción diaria para dejar de acumular ideas y empezar a aplicarlas.

Sin tarjeta. Un email al días. Te puedes dar de baja cuando quieras.

Fuente original

Esta píldora está inspirada en una idea compartida por Amir Salihefendic, fundador de Todoist, en el podcast Itnig. Puedes ver el episodio completo aquí:

Preguntas frecuentes sobre criterios de optimización

¿Qué es un criterio de optimización?

Un criterio de optimización es la métrica principal que guía una decisión. Puede ser dinero, libertad, tiempo, aprendizaje, impacto, estabilidad, foco o calidad. Tenerlo claro te ayuda a decidir sin dejarte arrastrar solo por lo que parece más brillante desde fuera.

¿Cómo sé si estoy optimizando solo por dinero?

Puedes detectarlo preguntándote qué pasaría si esa decisión no trajera más ingresos. Si ya no tendría sentido, quizá estás optimizando solo por dinero. Eso no es necesariamente malo, pero conviene saber qué estás sacrificando: tiempo, energía, libertad, salud, foco o relaciones.

¿Está mal querer ganar más dinero?

No. Querer ganar más dinero puede ser sano, necesario y responsable. El problema aparece cuando el dinero se convierte en la única métrica y empiezas a aceptar decisiones que deterioran otras partes importantes de tu vida. La clave es ganar más sin perder aquello que también quieres proteger.

¿Cómo aplico esta idea a mi trabajo o negocio?

Elige una decisión concreta y escribe tres cosas: qué puedes ganar, qué puedes perder y qué criterio quieres priorizar. Por ejemplo, puedes aceptar un proyecto por ingresos, rechazarlo por falta de foco o renegociarlo para proteger tiempo y calidad. La herramienta funciona mejor con decisiones reales, no con reflexiones abstractas.

¿Qué hago si mi criterio entra en conflicto con lo que esperan los demás?

Primero separa presión externa de dirección propia. Después decide si puedes negociar condiciones, reducir alcance o explicar tu límite. No siempre podrás contentar a todos, pero tener un criterio claro te permite defender mejor tus decisiones y evitar vivir con el marcador de otra persona.

SIGUE POR ESTE TEMA

Dinero y finanzas

Acciones para observar mejor lo que piensas, responder con más calma y no reaccionar siempre desde el piloto automático.

OTRAS PÍLDORAS QUE TAMBIÉN APLICAN HOY

Dinero y finanzas
Tiempo de lectura: 5 minutos

Automatiza tu primer 5% antes de gastar nada

Comunicación y negociación
Tiempo de lectura: 4 minutos

Una marca no es lo que dices: es diferencia y valor

Empieza con 7 acciones. No con otro episodio.

Durante una semana recibirás una acción diaria para convertir ideas de podcasts en pasos concretos. Si al tercer día no te aporta nada, te das de baja y listo.

Sin tarjeta. Sin spam. Un email al día durante 7 días, y paramos.